Capítulo 15 · 1 min de lectura · 1 min de escucha
Debemos unirnos a los que cultivan la paz
Unámonos, pues, a los que cultivan la paz con piedad, y no a los que hipócritamente dicen desearla. Porque [la Escritura] dice en cierto lugar: «Este pueblo de labios me honra, mas su corazón lejos está de mí». Y también: «Con su boca bendicen, pero maldicen con su corazón». Y dice además: «Lo amaron con su boca, y con su lengua le mintieron; pero su corazón no era recto con él, ni fueron fieles en su pacto». «Enmudezcan los labios engañosos», [y «destruya el Señor todos los labios mentirosos,] y la lengua jactanciosa de los que dijeron: Engrandezcamos nuestra lengua; nuestros labios son nuestros; ¿quién es señor sobre nosotros? Por la opresión de los pobres, y por el gemido de los menesterosos, ahora me levantaré, dice el Señor; lo pondré a salvo; obraré con confianza en su favor».
Capítulo 15 completado
Debemos unirnos a los que cultivan la paz