Capítulo 14 · 1 min de lectura · 1 min de escucha
Debemos obedecer a Dios antes que a los autores de la sedición
Es justo y santo, pues, varones hermanos, obedecer a Dios antes que seguir a los que, por soberbia y sedición, se han hecho caudillos de una detestable emulación. Porque no sufriremos un daño ligero, sino más bien un gran peligro, si nos entregamos temerariamente a los designios de hombres que buscan provocar contiendas y tumultos para apartarnos de lo que es bueno. Seamos bondadosos unos con otros, a imitación de la tierna misericordia y la benignidad de nuestro Creador. Porque está escrito: «Los de corazón bondadoso habitarán la tierra, y los inocentes permanecerán en ella; mas los transgresores serán exterminados de sobre su faz». Y de nuevo [la Escritura] dice: «Vi al impío sumamente ensalzado, y levantado como los cedros del Líbano; pasé, y he aquí ya no estaba; busqué con diligencia su lugar, y no lo hallé. Guarda la inocencia y mira la equidad, porque quedará un remanente para el hombre pacífico».
Capítulo 14 completado
Debemos obedecer a Dios antes que a los autores de la sedición