Capítulo 3 · 1 min de lectura
Traducción por IA — pendiente de revisión
El título
“El Cantar de los Cantares, el cual es de Salomón.”
¡Bien puede llamarse este libro el Cantar de los Cantares! No hay canción como esta. Leída como es debido, trae al corazón una alegría que supera al gozo de las cosas terrenales tanto como el cielo es más alto que la tierra. Bien se ha dicho que esta es una canción que solo la gracia puede enseñar, y solo la experiencia puede aprender. Nuestro SALVADOR, hablando de la unión de la rama con la vid, añade: “Estas cosas os he hablado, para que mi gozo permanezca en vosotros, y vuestro gozo sea cumplido” (Juan xv. 11). Y el discípulo amado, escribiendo de Aquel que “era desde el principio”, que “estaba con el PADRE, y se nos manifestó”, a fin de que participásemos de la comunión que Él gozaba, también dice: “Estas cosas os escribimos, para que vuestro gozo sea cumplido.” La unión con CRISTO, y el permanecer en CRISTO, ¿qué es lo que no aseguran? Paz, paz perfecta; reposo, reposo constante; respuesta a todas nuestras oraciones; victoria sobre todos nuestros enemigos; una vida pura y santa; una fecundidad siempre creciente. Todo, todo esto es el gozoso fruto de permanecer en CRISTO. Profundizar esta unión, hacer más constante este permanecer, es el uso práctico de este precioso Libro.