Sobre la encarnación
Resumen de lo anterior

Capítulo 55 · 3 min de lectura · 3 min de escucha

Resumen de lo anterior

§55. Resumen de lo anterior. Cesación de los oráculos paganos, etc.; propagación de la fe. El verdadero Rey ha salido a la luz y ha hecho callar a todos los usurpadores.

Esto, pues, después de lo que hemos dicho hasta aquí, conviene que lo comprendas, que lo tomes como suma de lo que ya hemos expuesto y que lo admires en gran manera: a saber, que desde que el Salvador vino entre nosotros, la idolatría no solo ya no ha crecido, sino que la que había va disminuyendo y extinguiéndose poco a poco; y no solo la sabiduría de los griegos ya no avanza, sino que la que hay se va desvaneciendo; y los demonios, lejos de engañar ya con ilusiones, profecías y artes mágicas, si se atreven siquiera a intentarlo, quedan avergonzados por la señal de la cruz. 2. Y, para resumir el asunto, mira cómo la doctrina del Salvador crece en todas partes, mientras que toda idolatría y todo lo que se opone a la fe de Cristo mengua de día en día, pierde poder y cae. Y, viéndolo así, adora al Salvador, «que es sobre todos» y poderoso, Dios el Verbo; y condena a los que son vencidos y abolidos por él. 3. Porque así como, cuando ha salido el sol, las tinieblas ya no prevalecen, sino que, si queda alguna todavía en alguna parte, es ahuyentada; así también, ahora que ha llegado la divina aparición del Verbo de Dios, las tinieblas de los ídolos ya no prevalecen, y todas las partes del mundo, en todas direcciones, son iluminadas por su enseñanza. 4. Y así como, cuando un rey reina en algún país sin dejarse ver, sino que permanece en su propia casa, a menudo algunos sediciosos, abusando de su retiro, se proclaman reyes; y cada uno de ellos, asumiendo ese papel, se impone a los sencillos como rey, y así los hombres son extraviados por el nombre, pues oyen que hay un rey pero no lo ven, aunque no sea más que porque no pueden entrar en la casa; pero cuando el verdadero rey sale y aparece, entonces los impostores sediciosos quedan al descubierto por su presencia, y los hombres, viendo al verdadero rey, abandonan a los que antes los extraviaban; 5. del mismo modo, los espíritus malos engañaban antes a los hombres, revistiéndose del honor de Dios; pero cuando el Verbo de Dios apareció en un cuerpo y nos dio a conocer a su propio Padre, entonces por fin el engaño de los espíritus malos queda abolido y detenido, y los hombres, volviendo los ojos al Dios verdadero, el Verbo del Padre, abandonan los ídolos y llegan ahora a conocer al verdadero Dios. 6. Ahora bien, esto es prueba de que Cristo es Dios el Verbo y el Poder de Dios. Porque, mientras las cosas humanas cesan y la palabra de Cristo permanece, es evidente a todos los ojos que lo que cesa es temporal, pero que el que permanece es Dios, y el verdadero Hijo de Dios, su Verbo unigénito.

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