Capítulo 42 · 1 min de lectura · 1 min de escucha
El orden de los ministros en la Iglesia
Los apóstoles nos predicaron el evangelio de parte del Señor Jesucristo; Jesucristo [lo hizo] de parte de Dios. Cristo, pues, fue enviado por Dios, y los apóstoles por Cristo. Ambas misiones, por tanto, se hicieron ordenadamente, según la voluntad de Dios. Habiendo, pues, recibido sus instrucciones, y estando plenamente convencidos por la resurrección de nuestro Señor Jesucristo, y afirmados en la palabra de Dios, con plena certeza del Espíritu Santo, salieron anunciando que el reino de Dios estaba cerca. Y así, predicando por regiones y ciudades, establecieron a las primicias [de sus trabajos], después de probarlas por el Espíritu, como obispos y diáconos de los que habían de creer después. Y esto no era cosa nueva, pues ciertamente muchos siglos antes se había escrito acerca de obispos y diáconos. Porque así dice la Escritura en cierto lugar: «Estableceré a sus obispos en justicia, y a sus diáconos en fe».
Capítulo 42 completado
El orden de los ministros en la Iglesia