Capítulo 1 · 2 min de lectura
Traducción por IA — pendiente de revisión
Prólogo
Este pequeño libro, cuyo propósito es conducir al devoto estudiante de la Biblia a los Verdes Pastos del Buen Pastor, de allí a la Casa del Banquete del Rey, y de allí al servicio de la Viña, es uno de los legados perdurables del Sr. Hudson Taylor a la Iglesia. Con el poder de una evidente unción del Santo, se le concedió desplegar aquí, en el lenguaje más sencillo, la profunda verdad de la unión personal del creyente con el Señor, que bajo símbolo e imagen es el tema del Cantar de los Cantares. Y al hacerlo, ha ofrecido una guía infalible para uno de los libros más comúnmente descuidados e incomprendidos de las Sagradas Escrituras. Pues ¿cuántos han dicho, desconcertados ante la riqueza del lenguaje y la profusión de figuras que a la vez ocultan y revelan su sentido: “¿Cómo podré entender, si alguno no me enseñare?” Bien puede afirmarse que estas páginas no pueden dejar de ayudar y bendecir a todos ellos.
Para quienes lo conocieron, la vida del Sr. Hudson Taylor venía a ser como un énfasis sobre el valor de este pequeño volumen. Pues lo que aquí expone, también lo ejemplificó. Si sus palabras señalan la posibilidad y la bienaventuranza de la unión con Cristo, toda su vida la proclamó en experiencia real. Vivió como quien estaba “casado con otro, con aquel que resucitó de los muertos”; y como fruto de esa unión llevó “fruto para Dios.” Lo que él fue ha dado a lo que aquí ha dicho un sentido y una confirmación que no pueden exagerarse. Es inevitable que haya quienes lean y rechacen como místico y poco práctico aquello que atañe tan directamente a las intimidades de la comunión con el Señor invisible. Me atrevería, sin embargo, a recordar a tales personas que ¡el autor de estas páginas fundó la Misión al Interior de la China! Tradujo su visión del Amado en un servicio esforzado de por vida, y así la mantuvo sin menoscabo a lo largo de todos los años de una vida que apenas ha tenido paralelo en nuestros días.
Esta es, en verdad, la recomendación de los breves capítulos que siguen. Proclaman un evangelio destilado de la experiencia, y trazan al menos una senda a través de esta porción cercada de la Palabra de Dios, que llevará a muchos de los que la recorran hacia los gozos de la tierra de Emanuel.
J. STUART HOLDEN
ST. PAUL’S,
PORTMAN SQUARE, LONDRES W.
Junio 1 de 1914.