Enraizados – 30 días con Dios para jóvenes – Libro 5
Día 29 — Ora por todos

Capítulo 30 · 3 min de lectura · 3 min de escucha

Día 29 — Ora por todos

«Exhorto, pues, ante todas las cosas, que se hagan súplicas, oraciones, intercesiones y acciones de gracias por todos los hombres; por los reyes y por todos los que están en eminencia, para que vivamos quieta y reposadamente en toda piedad y honestidad. Porque esto es bueno y agradable delante de Dios nuestro Salvador, el cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad.»

— 1 Timoteo 2:1–4

¿Por quién sueles orar? Seguramente por ti, tu familia y quizá tus amigos. ¡Son cosas estupendas por las que orar!

Pero Pablo dice que oremos «por todos los hombres». ¡Esa es una lista muy larga!

Pablo menciona algunas clases concretas de oración. Súplicas y oraciones significan pedirle cosas a Dios. Intercesiones significa orar a favor de otra persona, ponerte en la brecha por ella delante de Dios. Y acciones de gracias significa darle gracias a Dios por las personas.

Luego Pablo dice que oremos «por los reyes y por todos los que están en eminencia». Es decir, los líderes: presidentes, primeros ministros, gobernadores, alcaldes, jueces, policías, directores de colegio y maestros. Cuando Pablo escribió esto, los gobernantes del Imperio romano no eran amigos de los cristianos. Algunos eran crueles. ¡Pero Pablo aun así dijo que oraran por ellos!

¿Por qué? Porque Dios gobierna el mundo entero, y puede obrar por medio de los líderes para traer paz. Y porque a Dios también le importa su alma.

Mira el final del pasaje. Dios «quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad». Dios ama a cada persona del mundo. Quiere que todas conozcan a Jesús. Cuando oramos por todos, estamos orando con el mismo corazón de Dios.

Eso significa que podemos orar por:

  • Los líderes de nuestro país y de todo el mundo.
  • Los misioneros que hablan de Jesús en otros lugares.
  • Quienes todavía no conocen a Jesús, como amigos, vecinos y familiares.
  • Los países donde los cristianos son perseguidos por su fe.
  • Quienes pasan por desastres, guerras o momentos difíciles de los que oyes en las noticias.
  • ¡Quienes no te caen bien! (Acuérdate del Día 17).

Quizá no puedas viajar por todo el mundo. Pero por medio de la oración, puedes ayudar a personas de todo el planeta. La oración es como un superpoder que permite que un niño en su habitación haga algo importante al otro lado del mundo.

Piénsalo: ¿Por quién no has orado nunca, pero deberías hacerlo? ¿Qué tal por un líder, un misionero o un país?

Inténtalo: Haz una lista de oración con cinco categorías: un líder, un misionero, un país, alguien que no conoce a Jesús y alguien que lo está pasando mal. Ora hoy por ella.

Querido Dios, gracias porque amas a cada persona del mundo y quieres que todos sean salvos. Te pido por [nombra a un líder], por los misioneros de todo el mundo, por [nombra un país] y por quienes todavía no te conocen, sobre todo por [nombre]. Ayúdame a orar por todos. En el nombre de Jesús, amén.

Página 1 / 1 · 3 min restantes en el capítulo
Anterior Siguiente