Enraizados – 30 días con Dios para jóvenes – Libro 5
Día 30 — En esto conocerán todos

Capítulo 31 · 3 min de lectura · 3 min de escucha

Día 30 — En esto conocerán todos

«Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros. En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros.»

— Juan 13:34–35

¿Cómo puede saber la gente que alguien es seguidor de Jesús?

Quizá pienses que es por la cruz que lleva colgada al cuello. O porque va a la iglesia. O por cuántos versículos de la Biblia se sabe. Esas cosas son buenas. Pero Jesús dio una respuesta diferente.

La noche antes de morir, Jesús estaba cenando con sus discípulos, justo después de lavarles los pies. Y les dio un mandamiento nuevo: «Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros».

El mandamiento de amar no era nuevo. Pero la medida sí lo era: «Como yo os he amado.» No como ama cualquiera. Amar como ama Jesús. Sirviendo, sacrificándose, perdonando, con paciencia y con bondad. El amor que lava los pies y va a la cruz.

Luego Jesús dijo: «En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros». El amor es la manera en que el mundo nos reconocerá. Es como un parecido de familia. Cuando la gente vea a los cristianos amándose unos a otros y amando a los demás como lo hace Jesús, dirá: Esas personas deben de ser de Jesús.

Repasa todo este libro. Eso hemos aprendido durante 30 días. Cómo amar a tus padres, a tus hermanos y a tu familia. Cómo ser un amigo de verdad, elegir bien a tus amigos y recibir a quienes se quedan fuera. Cómo perdonar, hacer las paces, pedir perdón y hasta amar a tus enemigos. Cómo formar parte de la familia de Dios en la iglesia, usando tus dones, honrando a los mayores, recibiendo a los pequeños y llevando las cargas unos de otros. Y cómo amar al mundo entero: a todas las naciones, a los más pequeños y a quienes aún no han oído de Jesús.

¡Es mucho! Y ninguno de nosotros lo hace perfectamente. Pero recuerda de dónde viene el amor: «Como yo os he amado». Puedes amar a los demás porque Jesús te amó primero. Su amor te llena, como el agua que llena las raíces, y después sale por tus ramas hacia todos los que te rodean.

Eso es lo que significa extender tus ramas.

Piénsalo: ¿Qué día de este libro te ha desafiado más? ¿A qué persona quieres amar mejor gracias a él?

Inténtalo: Vuelve a mirar el árbol que dibujaste el Día 1. Añade nombres nuevos en las ramas. Luego haz hoy algo con amor por alguien de tu árbol.

Querido Jesús, gracias por amarme tanto. Ayúdame a amar a los demás como tú me has amado. Que mi amor por los demás le muestre al mundo que soy tuyo. Sigue llenándome de tu amor, para que se desborde hacia todos los que me rodean. En el nombre de Jesús, amén.

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