Capítulo 29 · 3 min de lectura · 3 min de escucha
Día 28 — Cuenta tu historia
«Mas Jesús no se lo permitió, sino que le dijo: “Vete a tu casa, a los tuyos, y cuéntales cuán grandes cosas el Señor ha hecho contigo, y cómo ha tenido misericordia de ti”. Y se fue, y comenzó a publicar en Decápolis cuán grandes cosas había hecho Jesús con él; y todos se maravillaban.»
— Marcos 5:19–20
Había un hombre que vivía entre los sepulcros, a las afueras de un pueblo. Los espíritus malos lo atormentaban. Era tan salvaje y tan fuerte que ninguna cadena podía sujetarlo. De día y de noche gritaba y se hería con piedras. Todos le tenían miedo.
Entonces llegó Jesús. Con una sola palabra, Jesús dejó libre a aquel hombre. Cuando la gente del pueblo salió a ver lo que había pasado, encontraron al hombre sentado y tranquilo, vestido y en su juicio cabal.
El hombre estaba tan agradecido que le rogó a Jesús que lo dejara ir con él. Quería viajar con él y ser uno de sus discípulos. Pero Jesús le dijo que no. En cambio, Jesús le dio otra tarea: «Vete a tu casa, a los tuyos, y cuéntales cuán grandes cosas el Señor ha hecho contigo».
¡Y el hombre lo hizo! Recorrió toda la región, un grupo de diez ciudades llamado Decápolis, contándole a la gente lo que Jesús había hecho por él. «Y todos se maravillaban».
Fíjate en que Jesús no le dijo que primero predicara un sermón, que se aprendiera de memoria muchos versículos de la Biblia o que estudiara en un seminario. Le dijo que contara su historia: lo que Jesús había hecho por él.
¡Tú también tienes una historia! Quizá pienses: Mi historia no es emocionante. Yo no fui liberado de espíritus malos. Pero toda historia con Jesús es asombrosa, porque cada una es una historia de la misericordia de Dios.
Tu historia podría incluir cosas como estas:
- Cómo conociste a Jesús por primera vez.
- Cuándo decidiste confiar en él.
- Una vez en que respondió a tu oración.
- Una vez en que te ayudó cuando tenías miedo o estabas triste.
- Una manera en que te está cambiando.
Nadie puede discutir tu historia. ¡Es lo que te pasó a ti! Y a veces una historia sencilla contada por un amigo abre el corazón de alguien más que ninguna otra cosa.
Jesús también envió al hombre «a tu casa, a los tuyos». A veces las personas a las que más nos cuesta contárselo son las más cercanas. Pero tu familia y tus amigos son justo a quienes Jesús quiere que se lo cuentes.
Piénsalo: ¿Qué ha hecho Jesús por ti? ¿Qué parte de tu historia podrías contarle a alguien?
Inténtalo: Escribe tu historia en tu cuaderno: unas pocas frases sobre lo que Jesús ha hecho por ti. Luego cuéntasela a una persona esta semana.
Querido Jesús, gracias por todo lo que has hecho por mí y por toda la misericordia que me has mostrado. Ayúdame a no guardarme mi historia para mí solo. Dame valor para contarles a mi familia y a mis amigos cuán grandes cosas has hecho por mí. En el nombre de Jesús, amén.
Capítulo 29 completado
Día 28 — Cuenta tu historia