Capítulo 8 · 1 min de lectura · 2 min de escucha
A través del valle oscuro
«Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo» — del Salmo 23
La siguiente parte del viaje fue la que más miedo daba de todas: un lugar llamado el Valle de Sombra de Muerte. Estaba tan oscuro que muchas veces Cristiano no sabía dónde poner los pies. A un lado había una zanja profunda, al otro un pantano peligroso, y de la negrura salían ruidos espantosos.
Su espada no servía de nada contra aquella oscuridad. Así que Cristiano echó mano de otra arma, la mejor de todas. Se llamaba Toda-Oración. Simplemente clamó: «¡Oh Señor, te ruego que me salves!».
Una de aquellas criaturas malvadas se le acercó por detrás sin hacer ruido y le susurró al oído pensamientos feos, tan bajito que Cristiano tuvo miedo de que esos malos pensamientos salieran de su propia mente. Eso lo asustó todavía más.
Pero entonces, a través de la oscuridad, oyó una voz más adelante. Alguien más iba también por el valle, diciendo en voz alta: «Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo». A Cristiano se le alegró el corazón. ¡Después de todo, no estaba solo! Y cuando llegó la mañana, salió sano y salvo por el otro lado.
A veces la vida parece oscura y da miedo, y no vemos el camino. Es entonces cuando lo mejor que podemos hacer es lo más sencillo: orar. Dios está contigo en la oscuridad, aunque no puedas verlo, y la mañana siempre llega.
Querido Dios, cuando las cosas estén oscuras y den miedo, ayúdame a orar. Gracias porque estás conmigo y no tengo por qué tener miedo. Amén.
Conversen juntos
Hagan primero las preguntas; luego toquen una para ver una nota para los adultos.
¿Qué arma usó Cristiano en el valle oscuro, ya que su espada no servía?
Un arma llamada Toda-Oración. Simplemente clamó: «¡Oh Señor, te ruego que me salves!».
¿Por qué se le alegró el corazón a Cristiano en la oscuridad?
Oyó a alguien más adelante que decía: «No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo», y supo que no estaba solo.
¿Qué te da miedo en la oscuridad o en los momentos difíciles? ¿Qué podrías hacer entonces?
La enseñanza del capítulo: cuando las cosas parecen oscuras y no vemos el camino, lo mejor es lo más sencillo: orar. Dios está contigo en la oscuridad, y la mañana siempre llega.
Capítulo 8 completado
A través del valle oscuro