Capítulo 58 · 1 min de lectura · 1 min de escucha
Bendiciones pedidas para todos los que invocan a Dios
Que Dios, que todo lo ve, Soberano de todos los espíritus y Señor de toda carne, que escogió a nuestro Señor Jesucristo, y a nosotros por medio de él para ser un pueblo propio, conceda a toda alma que invoca su glorioso y santo Nombre fe, temor, paz, paciencia, longanimidad, dominio propio, pureza y sobriedad, para agrado de su Nombre, por medio de nuestro Sumo Sacerdote y Protector, Jesucristo, por quien sea a él la gloria, la majestad, el poder y la honra, ahora y por siempre jamás. Amén.
Capítulo 58 completado
Bendiciones pedidas para todos los que invocan a Dios