Capítulo 2 · 2 min de lectura · 2 min de escucha
La gran Biblia de papá
“Dios les da a los que están solos una familia a la que pertenecer.” — del Salmo 68
El padre de Corrie se llamaba Casper. Era relojero, como su padre antes que él. Era amable y divertido, y oraba muchísimo. Cada día toda la familia se reunía para leer la Biblia y orar, y a la hora de comer papá leía en voz alta de la gran Biblia de la familia.
Papá era bondadoso con todos. Trataba con la misma cortesía a los niños que entraban en la tienda, y a los pobres que llamaban a la puerta de atrás, que a la gente más rica de la ciudad. ¡A veces pasaba más tiempo hablándole a un cliente de Dios que arreglándole el reloj! También amaba al pueblo judío. Creía que era el pueblo escogido de Dios, amado por Dios desde los días de Abraham. Uno de sus dichos favoritos era: “Lo mejor está por venir”.
La mamá de Corrie, Cor, había sido maestra. Era cariñosa y generosa. Preparaba canastas de comida para los vecinos pobres y se acordaba del cumpleaños de todos. Pero no tenía mucha salud. Cuando Corrie tenía veintinueve años, su mamá se enfermó gravemente y murió.
Cuando Corrie era una muchacha joven, tenía la esperanza de casarse con un joven llamado Karel, amigo de su hermano Willem. Pero la familia de Karel quería que se casara con alguien rico, y al final él se casó con otra muchacha. A Corrie se le rompió el corazón. Subió a su cuarto, muy triste.
Corrie recordaba que papá subió la escalera para verla. No le dijo que dejara de amar. En cambio, le dijo que podía darle su amor a Dios, y dejar que Dios le mostrara adónde debía ir ese amor.
Eso fue justo lo que pasó. Corrie nunca se casó, pero Dios le dio una familia más grande de lo que ella jamás se habría imaginado: niños, amigos y gente de todo el mundo. Cuando tenemos el corazón triste, nosotros también podemos darle nuestro amor a Dios, y él nos mostrará a quién amar.
Querido Dios, cuando esté triste o desilusionado, ayúdame a traerte mi corazón. Muéstrame a quién puedo amar hoy. Amén.
Conversen juntos
Hagan primero las preguntas; luego toquen una para ver una nota para los adultos.
¿Qué hacía la familia de Corrie todos los días?
Se reunían para leer la Biblia y orar, y a la hora de comer papá leía en voz alta de la gran Biblia de la familia.
¿Qué le dijo papá a Corrie cuando tenía el corazón roto?
Que no dejara de amar, sino que le diera su amor a Dios y dejara que Dios le mostrara adónde debía ir.
¿Te acuerdas de alguna vez que te sentiste desilusionado? ¿Qué podrías decirle a Dios sobre eso?
Cualquier respuesta sincera está bien. La idea del capítulo: podemos traerle a Dios nuestro corazón triste, y él puede dirigir nuestro amor hacia otras personas.
Capítulo 2 completado
La gran Biblia de papá