La historia de Amanda Smith (Para niños)
Orando en el sótano

Capítulo 5 · 1 min de lectura · 2 min de escucha

Orando en el sótano

«Al que a mí viene, no le echo fuera». — Juan 6:37

Cuando Amanda creció, lo que más deseaba en el mundo era pertenecer a Dios. Pero tenía una voluntad orgullosa y fuerte, y durante mucho tiempo quiso ser salva a su manera, en silencio, sin llamar la atención.

Oraba y oraba. En su corazón sentía que no era lo bastante buena, y una voz susurrante le repetía: «Dios no te va a escuchar». Cuanto más se esforzaba, más lejos parecía estar Dios.

Por fin, una tarde en que trabajaba en la casa de una amable familia cuáquera, Amanda tomó una decisión. Puso la mesa, puso la tetera al fuego y bajó al sótano a orar. «Tengo que recibir la salvación esta tarde», dijo, «o seguiré orando hasta recibirla».

Le abrió a Dios todo su corazón. Y entonces hizo la oración más sencilla de todas: «Oh Señor, si tú me ayudas, yo te creeré». Y en el mismo momento en que dijo que confiaría en él, confió.

La alegría inundó su alma como la luz del sol. La pesada carga se le quitó de encima. Se miró las manos y se sintió completamente nueva. Subió corriendo las escaleras del sótano, y más tarde se miró en el espejo grande, segura de que hasta su cara debía de verse distinta.

Amanda pensaba que tenía que hacerse lo bastante buena para Dios. Pero Jesús recibe a cualquiera que sencillamente viene a él y confía en él. No tienes que ser lo bastante bueno primero. Solo tienes que venir.

Querido Jesús, gracias porque nunca rechazas a nadie. Aquí estoy: vengo a ti y confío en ti. Amén.

Conversen juntos

Hagan primero las preguntas; luego toquen una para ver una nota para los adultos.

¿Adónde fue Amanda a orar la tarde en que tomó su decisión?

Puso la mesa, puso la tetera al fuego y bajó al sótano a orar, diciendo que seguiría orando hasta recibir la salvación.

¿Qué palabras sencillas oró Amanda, y qué pasó cuando lo hizo?

Oró: «Oh Señor, si tú me ayudas, yo te creeré». En el momento en que confió en él, la alegría inundó su alma y la carga se le quitó de encima.

¿Crees que tienes que ser lo bastante bueno antes de poder venir a Jesús? ¿Por qué sí o por qué no?

La idea del capítulo: Jesús recibe a cualquiera que sencillamente viene a él y confía en él. No tienes que ser lo bastante bueno primero; solo tienes que venir.

Capítulo 5 completado

Orando en el sótano

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