Retrospectiva (Para Niños)
Una moneda y una taza de cacao

Capítulo 11 · 1 min de lectura · 2 min de escucha

Una moneda y una taza de cacao

«El Señor proveerá». — de Génesis 22

En la ciudad de Ningpo, Hudson y su amigo el señor Jones les daban el desayuno a unas setenta personas pobres todos los días. En su pared colgaban dos letreritos para recordarles quién pagaba todo aquello. Uno decía: «Hasta aquí nos ayudó el Señor». El otro decía: «El Señor proveerá».

Una mañana solo les quedaba una monedita, que valía menos de un centavo. Decidieron ir a vender su estufa de hierro para comprar comida. Pero cuando salieron, ¡descubrieron que el río se había llevado el puente durante la noche! La barquita para cruzar costaba dos monedas, y ellos solo tenían una. Así que volvieron a casa con las manos vacías.

En casa encontraron un paquetito de cacao. Lo mezclaron con agua caliente y se lo tomaron, y les dio las fuerzas justas para seguir adelante. Y entonces —mientras todavía estaban de rodillas orando— llegó una carta de Inglaterra. Dentro había dinero, enviado por un amigo que estaba muy lejos y que no tenía ni idea de cuánto lo necesitaban justo esa mañana.

Dios no lo mandó un día antes. Pero tampoco lo mandó un momento demasiado tarde. «El Señor proveerá» resultó ser totalmente cierto.

Dios nos da lo que necesitamos para hoy, justo cuando lo necesitamos. Tú también puedes confiarle tu «pan de cada día».

Querido Dios, gracias porque me das exactamente lo que necesito, justo a tiempo. Ayúdame a confiar en ti un día a la vez. Amén.

Conversen juntos

Hagan primero las preguntas; luego toquen una para ver una nota para los adultos.

¿Por qué no pudieron Hudson y el señor Jones vender su estufa?

El río se había llevado el puente durante la noche, y la barquita costaba dos monedas. Solo tenían una, así que volvieron a casa.

¿Qué pasó mientras todavía estaban de rodillas orando?

Llegó una carta de Inglaterra con dinero, enviada por un amigo que no tenía ni idea de cuánto lo necesitaban justo esa mañana.

Hablen juntos: ¿Qué quiere decir «El Señor proveerá» para nuestra familia hoy?

La idea del capítulo: Dios nos da lo que necesitamos para hoy, justo cuando lo necesitamos, ni demasiado pronto ni demasiado tarde. Podemos confiar en él un día a la vez.

Capítulo 11 completado

Una moneda y una taza de cacao

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