Capítulo 9 · 1 min de lectura · 2 min de escucha
La alegría de la cosecha
“Están tan alegres como la gente en tiempo de cosecha.” — de Isaías 9
Durante todo el verano, el agricultor trabaja duro. Siembra las semillas. Arranca las malas hierbas. Espera y espera a que crezca el grano. Lleva muchísimo tiempo.
Y entonces, por fin, llega el mejor día de todos: ¡la cosecha! El grano está dorado y maduro. Todos ayudan a recogerlo. El granero se llena hasta arriba. Y cuando el trabajo termina, hay una gran fiesta de la cosecha, y todos celebran juntos.
La Biblia dice que el pueblo de Dios tiene momentos felices como el tiempo de la cosecha. ¿Y sabes cuál es el más feliz de todos? Es cuando alguien llega a amar a Dios.
El hombre que contó primero estas historias del campo, Spurgeon, dijo que el día más feliz de toda su vida fue cuando ayudó a una sola persona a conocer a Jesús. ¡Dijo que estaba más feliz que si alguien le hubiera dado todos los tesoros del mundo!
Y hay una regla de los agricultores que vale la pena conocer: cosechas lo que siembras. Si un agricultor siembra buenas semillas de trigo, obtiene buen trigo. Así que, si siembras cosas buenas en tu vida ahora —amabilidad, oraciones, amor por Dios—, un día tendrás una cosecha maravillosa y feliz.
¿Qué vas a sembrar hoy?
Querido Dios, ayúdame a sembrar cosas buenas y amables cada día, y gracias por la cosecha feliz que estás haciendo crecer en mí. Amén.
Conversen juntos
Hagan primero las preguntas; luego toquen una para ver una nota para los adultos.
¿Qué pasa el día de la cosecha, cuando termina el trabajo del agricultor?
Todos ayudan a recoger el grano dorado, el granero se llena, y hay una gran fiesta de la cosecha llena de alegría.
¿Qué dijo Spurgeon que fue el día más feliz de toda su vida?
El día en que ayudó a una sola persona a conocer a Jesús. Estaba más feliz que si le hubieran dado todos los tesoros del mundo.
¿Qué cosas buenas podrías sembrar hoy en tu vida?
La idea del capítulo: cosechas lo que siembras. Sembrar ahora amabilidad, oraciones y amor por Dios lleva a una cosecha maravillosa y feliz.
Capítulo 9 completado
La alegría de la cosecha