Hombres que pastorearon el rebaño
Apéndice bíblico: La Palabra de Dios sobre el llamado pastoral

Capítulo 13 · 10 min de lectura · 13 min de escucha

Apéndice bíblico: La Palabra de Dios sobre el llamado pastoral

Las siguientes Escrituras sobre el ministerio pastoral y el pastoreo se citan a lo largo de este libro. Esta edición en español cita las Escrituras en la Reina-Valera.

Introducción

Isaías 40:11 — «Como pastor apacentará su rebaño; en su brazo llevará los corderos, y en su seno los llevará; pastoreará suavemente a las recién paridas.»

Ezequiel 34:2–4 — «¡Ay de los pastores de Israel, que se apacientan a sí mismos! ¿No apacientan los pastores a los rebaños? Coméis la grosura, y os vestís de la lana; la engordada degolláis, mas no apacentáis a las ovejas. No fortalecisteis las débiles, ni curasteis la enferma; no vendasteis la perniquebrada, no volvisteis al redil la descarriada, ni buscasteis la perdida.»

Hechos 20:28 — «Por tanto, mirad por vosotros, y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos, para apacentar la iglesia de Dios, la cual él ganó por su propia sangre.»

1 Pedro 5:2–4 — «Apacentad la grey de Dios que está entre vosotros, cuidando de ella, no por fuerza, sino voluntariamente, según la voluntad de Dios; no por ganancia deshonesta, sino con ánimo pronto; no como teniendo señorío sobre los que están a vuestro cuidado, sino siendo ejemplos de la grey. Y cuando aparezca el Príncipe de los pastores, vosotros recibiréis la corona incorruptible de gloria.»

Capítulo 1 — Juan Crisóstomo

Juan 10:11–12 — «Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas. Mas el asalariado, y que no es el pastor, de quien no son propias las ovejas, ve venir al lobo y deja las ovejas y huye.»

2 Timoteo 4:2 — «Predica la palabra; insta a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta — con toda paciencia y doctrina.»

Gálatas 3:28 — «Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús.»

2 Timoteo 4:3 — «Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina,

sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias.»

Filipenses 4:11 — «He aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación.»

Capítulo 2 — Gregorio Magno

Ezequiel 34:16 — «Yo buscaré la perdida, y haré volver al redil la descarriada; vendaré la perniquebrada, y fortaleceré la débil; mas a la engordada y a la fuerte destruiré; las apacentaré con justicia.»

1 Corintios 9:22 — «Me he hecho débil a los débiles, para ganar a los débiles; a todos me he hecho de todo, para que de todos modos salve a algunos.»

Mateo 20:26–28 — «el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor, y el que quiera ser el primero entre vosotros será vuestro siervo; como el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos.»

1 Timoteo 4:16 — «Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina; persiste en ello, pues haciendo esto, te salvarás a ti mismo y a los que te oyeren.»

1 Pedro 5:3 — «no como teniendo señorío sobre los que están a vuestro cuidado, sino siendo ejemplos de la grey.»

Capítulo 3 — George Herbert

1 Tesalonicenses 2:7–8 — «como la nodriza que cuida con ternura a sus propios hijos. Tan grande es nuestro afecto por vosotros, que hubiéramos querido entregaros no sólo el evangelio de Dios, sino también nuestras propias vidas.»

1 Timoteo 3:2–3 — «es necesario que el obispo sea irreprensible, marido de una sola mujer, sobrio, prudente, decoroso, hospedador, apto para enseñar; no dado al vino.»

Juan 3:16 — «Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en Él cree no se pierda, mas tenga vida eterna.»

2 Timoteo 2:24–25 — «Porque el siervo del Señor no debe ser contencioso, sino amable para con todos, apto para enseñar, sufrido; que con mansedumbre corrija a los que se oponen, por si quizá Dios les conceda que se arrepientan para conocer la verdad.»

Colosenses 1:28 — «a quien anunciamos, amonestando a todo hombre, y enseñando a todo hombre en toda sabiduría, a fin de presentar perfecto en Cristo Jesús a todo hombre.»

Capítulo 4 — Richard Baxter

Ezequiel 3:18–19 — «Cuando yo dijere al impío: De cierto morirás; y tú no le amonestares ni le hablares, para que el impío sea apercibido de su mal camino a fin de que viva, el impío morirá por su maldad, pero su sangre demandaré de tu mano.»

2 Timoteo 4:1–2 — «Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, que juzgará a los vivos y a los muertos en su manifestación y en su reino, que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo.»

Hechos 20:28 — «Por tanto, mirad por vosotros, y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos, para apacentar la iglesia de Dios, la cual él ganó por su propia sangre.»

Romanos 15:14 — «Pero estoy seguro de vosotros, hermanos míos, de que vosotros mismos estáis llenos de bondad, llenos de todo conocimiento, de tal manera que podéis amonestaros los unos a los otros.»

Jeremías 3:15 — «Y os daré pastores según mi corazón, que os apacienten con ciencia y con inteligencia.»

Capítulo 5 — Jonathan Edwards

Colosenses 1:28–29 — «a quien anunciamos, amonestando a todo hombre, y enseñando a todo hombre en toda sabiduría, a fin de presentar perfecto en Cristo Jesús a todo hombre; para lo cual también trabajo, luchando según la potencia de él, la cual actúa poderosamente en mí.»

1 Tesalonicenses 5:19–22 — «No apaguéis al Espíritu. No menospreciéis las profecías. Examinadlo todo; retened lo bueno. Absteneos de toda especie de mal.»

Hechos 20:27 — «porque no he rehuido anunciaros todo el consejo de Dios.»

Romanos 8:28 — «Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.»

Efesios 4:15 — «siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo.»

Capítulo 6 — John Newton

1 Tesalonicenses 2:7 — «Antes fuimos tiernos entre vosotros, como la nodriza que cuida con ternura a sus propios hijos.»

Filipenses 3:12 — «No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto; sino que prosigo, por ver si logro asir aquello para lo cual fui también asido por Cristo Jesús.»

2 Timoteo 2:24–25 — «Porque el siervo del Señor no debe ser contencioso, sino amable para con todos, apto para enseñar, sufrido; que con mansedumbre corrija a los que se oponen, por si quizá Dios les conceda que se arrepientan para conocer la verdad.»

2 Corintios 1:3–4 — «Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre de misericordias y Dios de toda consolación, el cual nos consuela en todas nuestras tribulaciones, para que podamos también nosotros consolar a los que están en cualquier tribulación, por medio de la consolación con que nosotros somos consolados por Dios.»

1 Corintios 15:10 — «Pero por la gracia de Dios soy lo que soy; y su gracia no ha sido en vano para conmigo.»

Capítulo 7 — Robert Murray M’Cheyne

1 Timoteo 4:12–16 — «Ninguno tenga en poco tu juventud, sino sé ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, espíritu, fe y pureza… Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina; persiste en ello, pues haciendo esto, te salvarás a ti mismo y a los que te oyeren.»

1 Corintios 2:2 — «Pues me propuse no saber entre vosotros cosa alguna sino a Jesucristo, y a este crucificado.»

2 Timoteo 1:5 — «trayendo a la memoria la fe no fingida que hay en ti, la cual habitó primero en tu abuela Loida, y en tu madre Eunice, y estoy seguro que en ti también.»

2 Corintios 12:9 — «Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo.»

1 Pedro 2:9 — «vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable.»

Capítulo 8 — A.W. Tozer

Filipenses 3:10–11 — «a fin de conocerle, y el poder de su resurrección, y la participación de sus padecimientos, llegando a ser semejante a él en su muerte, si en alguna manera llegase a la resurrección de entre los muertos.»

Juan 4:23–24 — «Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren. Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren.»

Isaías 6:1 — «En el año que murió el rey Uzías vi yo al Señor sentado sobre un trono alto y sublime, y sus faldas llenaban el templo.»

2 Timoteo 4:3–4 — «Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias, y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas.»

Marcos 12:30 — «amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente, y con todas tus fuerzas.»

Capítulo 9 — Dietrich Bonhoeffer

Mateo 16:24–25 — «Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame. Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, la hallará.»

1 Corintios 12:12 — «Porque así como el cuerpo es uno, y tiene muchos miembros, pero todos los miembros del cuerpo, siendo muchos, son un solo cuerpo, así también Cristo.»

Hebreos 13:17 — «Obedeced a vuestros pastores, y sujetaos a ellos; porque ellos velan por vuestras almas, como quienes han de dar cuenta; para que lo hagan con alegría, y no quejándose, porque esto no os es provechoso.»

Filipenses 4:13 — «Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.»

1 Pedro 5:2 — «apacentad la grey de Dios que está entre vosotros, cuidando de ella, no por fuerza, sino voluntariamente, según la voluntad de Dios.»

Capítulo 10 — Martyn Lloyd-Jones

1 Tesalonicenses 2:13 — «cuando recibisteis la palabra de Dios que oísteis de nosotros, la recibisteis no como palabra de hombres, sino según es en verdad, la palabra de Dios, la cual obra en vosotros los que creéis.»

Romanos 1:16–17 — «Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree; al judío primeramente, y también al griego. Porque en el evangelio la justicia de Dios se revela.»

Hechos 2:42–43 — «Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones. Y sobrevino temor a toda persona; y muchas maravillas y señales eran hechas por los apóstoles.»

Hechos 20:27–28 — «porque no he rehuido anunciaros todo el consejo de Dios. Por tanto, mirad por vosotros, y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos, para apacentar la iglesia de Dios, la cual él ganó por su propia sangre.»

Hebreos 12:1–2 — «Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe.»

Conclusión

Hebreos 13:20–21 — «Y el Dios de paz que resucitó de los muertos a nuestro Señor Jesucristo, el gran pastor de las ovejas, por la sangre del pacto eterno, os haga aptos en toda obra buena para que hagáis su voluntad, haciendo él en vosotros lo que es agradable delante de él por Jesucristo; al cual sea la gloria por los siglos de los siglos.»

Juan 21:16 — «Pastorea mis ovejas.»

«Y os daré pastores según mi corazón, que os apacienten con ciencia y con inteligencia.»

— Jeremías 3:15 FIN

Capítulo 13 completado

Apéndice bíblico: La Palabra de Dios sobre el llamado pastoral

Página 1 / 1 · 10 min restantes en el capítulo
Anterior