Capítulo 16 · 2 min de lectura · 3 min de escucha
Día 15 — La aguja de Dorcas
«Pedro entonces se levantó y fue con ellos; y cuando llegó, le llevaron a la sala, donde le rodearon todas las viudas, llorando y mostrando las túnicas y los vestidos que Dorcas hacía cuando estaba con ellas.»
— Hechos 9:39
En Jope, un pueblo junto al mar, vivía una mujer llamada Tabita, a la que también llamaban Dorcas. La Biblia dice que «abundaba en buenas obras y en limosnas que hacía» (Hechos 9:36).
¿Qué hacía Dorcas? Cosía. Hacía túnicas, mantos y ropa para las viudas, mujeres cuyos esposos habían muerto. En aquella época, las viudas muchas veces no tenían manera de ganar dinero y tenían muy poco para vivir. Así que Dorcas usaba su aguja y su hilo para cuidarlas.
Entonces Dorcas se enfermó y murió.
Los creyentes de Jope mandaron llamar al apóstol Pedro, que estaba en un pueblo cercano. Cuando Pedro llegó, encontró una sala llena de viudas, todas llorando. Y levantaban ropa para enseñársela. Mira, esto me lo hizo ella. Y esto. Y esto. Querían que Pedro viera lo mucho que Dorcas había significado para ellas.
Pedro hizo salir a todos de la sala. Se puso de rodillas y oró. Luego dijo: «Tabita, levántate.» ¡Y ella abrió los ojos y se incorporó! Dios le devolvió la vida. La noticia corrió por todo Jope, y muchas personas creyeron en Jesús.
Esto es lo bonito de Dorcas: no hizo nada que pareciera muy espectacular. No era una predicadora famosa ni una reina. Simplemente usó la habilidad que tenía, coser, para amar a las personas que lo necesitaban.
Y cuando ya no estaba, esas personas levantaron en sus manos la prueba de su amor.
¿Qué «aguja» tienes tú? ¿Qué habilidad o talento podrías usar para cuidar a los demás?
- ¿Hacer repostería? Prepara galletas para un vecino que está solo.
- ¿Dibujar? Haz tarjetas para niños que están en el hospital.
- ¿Las manualidades? Haz algo para alguien que necesite ánimo.
- ¿La música? Canta o toca para personas de una residencia de ancianos.
- ¿Saber escuchar? Pasa tiempo con alguien que se siente solo.
- ¿Ser ordenada? Ayuda a alguien a recoger o a organizarse.
Dios puede usar cualquier cosa que tengas, cuando la usas para amar a los demás.
Piénsalo: ¿Qué «aguja» (habilidad o talento) tienes que podrías usar para servir a los demás?
Inténtalo: Usa hoy tu «aguja» para fabricar algo o hacer algo por alguien que lo necesite.
Querido Dios, gracias por Dorcas, que usó su aguja para amar a las personas. Muéstrame qué dones me has dado, y ayúdame a usarlos para cuidar a los demás. Que mi amor sea algo que la gente pueda ver. En el nombre de Jesús, amén.
Capítulo 16 completado
Día 15 — La aguja de Dorcas