Hijas del Rey – 30 días con Dios para chicas – Libro 2
Día 14 — Priscila hace sitio

Capítulo 15 · 2 min de lectura · 3 min de escucha

Día 14 — Priscila hace sitio

«Y comenzó a hablar con denuedo en la sinagoga; y cuando le oyeron Priscila y Aquila, le tomaron aparte y le expusieron más exactamente el camino de Dios.»

— Hechos 18:26

Priscila y su esposo, Aquila, fabricaban tiendas de campaña. Cuando Pablo llegó a la ciudad de Corinto, necesitaba un lugar donde quedarse y una manera de ganar dinero. Así que se fue a vivir con Priscila y Aquila, ¡y los tres hacían tiendas juntos!

Priscila y Aquila llegaron a ser de los mejores amigos y ayudantes de Pablo. Viajaron con él. Abrieron su casa para que allí se reuniera una iglesia. Pablo hasta dijo que habían «expuesto su vida» por él (Romanos 16:4).

Un día, en la ciudad de Éfeso, llegó un joven predicador llamado Apolos. Apolos hablaba de maravilla y conocía muy bien las Escrituras. Hablaba de Jesús con valentía. Pero había algo importante que todavía no sabía. Solo conocía una parte de la historia.

Priscila y Aquila podrían haberlo criticado delante de todos. Podrían haber dicho: «¡Lo está diciendo mal!». Pero no lo hicieron. En cambio, «le tomaron aparte y le expusieron más exactamente el camino de Dios».

Lo invitaron a pasar. Hablaron con él en privado y con amabilidad. Y lo ayudaron a entender.

Gracias a su amabilidad, Apolos llegó a ser un predicador todavía más poderoso, que ayudó a muchas personas a creer en Jesús.

Priscila nos muestra tres maneras preciosas de servir.

Abrió su casa. Hizo sitio para Pablo, y más tarde para toda una iglesia. La hospitalidad es una manera de servir: hacer que la gente se sienta bienvenida, segura y como en casa.

Conocía la Palabra de Dios. Había aprendido tanto que podía ayudar a explicársela a otra persona. Tú también puedes aprender la Palabra de Dios y compartirla con los demás.

Ayudó con delicadeza. No dejó a Apolos en ridículo. Lo ayudó en privado y con amabilidad.

Tú puedes servir como Priscila. Invita a casa a una chica que esté sola (con permiso de tus padres). Ayuda a una amiga a entender algo que la confunde. Sé delicada cuando alguien se equivoca.

Piénsalo: ¿Por qué crees que Priscila y Aquila tomaron aparte a Apolos en vez de corregirlo en público?

Inténtalo: Hazle sitio hoy a alguien. Guárdale un asiento, invita a una amiga a casa o ayuda con delicadeza a alguien que esté confundido.

Querido Dios, gracias por Priscila, que abrió su casa y ayudó a otros a conocerte mejor. Ayúdame a hacer sitio a los demás, a aprender tu Palabra y a ayudar a otros con delicadeza y amabilidad. En el nombre de Jesús, amén.

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