Capítulo 18 · 2 min de lectura · 3 min de escucha
Día 17 — Cuando una amiga te hace daño
«Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo, ni deis lugar al diablo.»
— Efesios 4:26–27
Hasta las mejores amigas se hacen daño a veces. Quizá tu amiga le contó a alguien un secreto que tú le confiaste. Quizá te dejó fuera de algo. Quizá te dijo algo hiriente, o empezó a juntarse con una amiga nueva y se olvidó de ti.
Cuando una amiga te hace daño, te puedes sentir fatal. Quizá te sientas triste, traicionada, avergonzada o muy, muy enojada.
Aquí va algo que quizá te sorprenda: Pablo dice: «Airaos, pero no pequéis». No está mal sentir enojo cuando alguien te hace daño. El enojo es un sentimiento que Dios nos dio. Hasta Jesús se enojó algunas veces. La pregunta es qué haces con tu enojo.
Pablo da dos consejos importantes.
«No pequéis». Cuando estás enojada, es fácil hacer algo de lo que después te arrepientas: contestar con algo feo, publicar algo hiriente, poner a otras amigas en su contra, dejar de hablarle o planear una venganza. Pablo dice: Siente el enojo, pero no dejes que te empuje a hacer lo malo.
«No se ponga el sol sobre vuestro enojo». Dicho de otra manera: no te aferres a él. No dejes que se quede en tu corazón día tras día, hasta convertirse en rencor. Resuélvelo pronto.
¿Por qué? Porque dice: «ni deis lugar al diablo». Dar lugar es como dejar un huequito donde apoyar el pie cuando escalas. Cuando nos aferramos al enojo, le damos al enemigo un lugar para agarrarse a nuestro corazón. El enojo que se queda demasiado tiempo se convierte en amargura, y la amargura envenena las amistades y los corazones.
Entonces, ¿qué deberías hacer cuando una amiga te hace daño?
- Cuéntaselo primero a Dios. Dile todo lo que sientes. Él te entiende.
- Cálmate antes de hablar. Tómate un tiempo para no decir algo de lo que te arrepientas.
- Habla con ella directamente y con amabilidad. «Cuando le contaste a todo el mundo mi secreto, me dolió mucho».
- Escucha su versión. A veces hay un malentendido.
- Perdona, aunque cueste. Perdonar no significa que lo que hizo estuvo bien. Significa que renuncias a la venganza.
- Pide ayuda a un adulto si no sabes qué hacer, o si una amiga te sigue haciendo daño.
Piénsalo: Cuando una amiga te hace daño, ¿cómo sueles reaccionar? ¿Cómo sería resolverlo a la manera de Dios?
Inténtalo: Si ahora mismo estás molesta con alguna amiga, ora por ello y luego busca pronto una manera tranquila y amable de hablar con ella, antes de que se ponga el sol sobre tu enojo.
Querido Dios, cuando mis amigas me hagan daño, ayúdame a no pecar en mi enojo. Ayúdame a resolverlo pronto, a hablar con sinceridad y amabilidad, y a perdonar. No dejes que la amargura crezca en mi corazón. Gracias por perdonarme. En el nombre de Jesús, amén.
Capítulo 18 completado
Día 17 — Cuando una amiga te hace daño