Capítulo 9 · 1 min de lectura · 2 min de escucha
El barco lleno de barriles
“Dejen todas sus preocupaciones en sus manos, porque él cuida de ustedes.” — de 1 Pedro 5
Un día, los encargados del monasterio le dieron al Hermano Lorenzo un trabajo que de verdad no quería hacer. Lo mandaron de viaje, muy lejos, a un lugar llamado Borgoña, para comprar el vino que iban a necesitar los Hermanos.
El Hermano Lorenzo no se creía nada bueno para comprar y vender. Y había otro problema. Era cojo, así que le costaba caminar. En el barco casi no podía andar. ¡La única manera que tenía de moverse era rodar por encima de los barriles de vino!
¿Te lo imaginas? Un hombre grandote con una pierna mala, dando tumbos de barril en barril: ¡pum, pum, pum!
Pero el Hermano Lorenzo no se preocupó. Le dijo a Dios que lo que estaba haciendo era asunto de Dios. Confió en que Dios se encargaría de ello. Y después descubrió que todo el trabajo había salido muy bien.
El año anterior lo habían mandado a otro viaje parecido, a un lugar llamado Auvernia. Ni siquiera sabía explicar cómo había salido bien, pero también aquella vez todo terminó bien.
A veces tenemos que hacer cosas que parecen demasiado difíciles, como un examen, una escuela nueva o algo que nos da miedo. Puedes hacer lo que hizo el Hermano Lorenzo: cuéntaselo a Dios y confía en que él te ayudará.
Querido Dios, cuando tenga que hacer algo difícil, ayúdame a darte mis preocupaciones y a confiar en que tú cuidarás de mí. Amén.
Conversen juntos
Hagan primero las preguntas; luego toquen una para ver una nota para los adultos.
¿Por qué fue difícil para el Hermano Lorenzo el viaje a Borgoña?
No se le daban bien los negocios, y era cojo, así que en el barco solo podía moverse rodando por encima de los barriles de vino.
¿Qué hizo en lugar de preocuparse?
Le dijo a Dios que lo que estaba haciendo era asunto de Dios y se lo confió, y el trabajo salió muy bien.
¿Qué cosa difícil tienes que hacer pronto? ¿Cómo podrías dársela a Dios?
La idea del capítulo: cuando una tarea nos parece demasiado difícil, podemos dejar nuestras preocupaciones en manos de Dios y confiar en que él nos ayudará.
Capítulo 9 completado
El barco lleno de barriles