Capítulo 15 · 2 min de lectura · 3 min de escucha
Día 14 — José huye
«¿Cómo, pues, haría yo este grande mal, y pecaría contra Dios?»
— Génesis 39:9
«Entonces él dejó su manto en las manos de ella, y huyó y salió fuera.»
— Génesis 39:12
Cuando José tenía diecisiete años, sus hermanos mayores, que le tenían envidia, lo vendieron como esclavo. Se lo llevaron lejos de casa, a Egipto, donde lo compró un oficial importante llamado Potifar.
Habría sido fácil que José se volviera amargado. Pero la Biblia dice: «el Señor estaba con José» (Génesis 39:2). José trabajaba con tanto esfuerzo y tanta honradez que Potifar lo puso a cargo de toda su casa.
Pero entonces llegaron los problemas. La esposa de Potifar no dejaba de insistirle a José para que hiciera algo malo con ella, algo que traicionaría a su amo y sería pecar contra Dios. Se lo pedía día tras día.
José dijo que no. Mira cuál era su razón: «¿Cómo, pues, haría yo este grande mal, y pecaría contra Dios?». José sabía que hacer lo malo no era solo romper una regla. Era pecar contra Dios, que lo amaba y que había sido tan bueno con él.
Un día, cuando no había nadie más en la casa, ella agarró a José por el manto. Y José hizo lo más inteligente que podía hacer. No se quedó a discutir. No intentó hacerse el listo. Salió corriendo. ¡Corrió tan deprisa que dejó el manto en las manos de ella!
A veces lo más valiente que puedes hacer con una tentación es huir de ella. La Biblia incluso les dice a los jóvenes: «Huye también de las pasiones juveniles» (2 Timoteo 2:22). No te quedes cerca para ver lo fuerte que eres. ¡Sal de ahí!
Eso puede significar irte de una fiesta de pijamas cuando los demás empiezan a hacer algo malo. Cerrar una página web. Alejarte de un grupo que está criticando a alguien. Salirte de un juego cuando la gente empieza a decir palabrotas.
La historia de José no tuvo un final feliz enseguida. La esposa de Potifar mintió sobre él, ¡y metieron a José en la cárcel por algo que no había hecho! Hacer lo correcto no siempre hace que la vida sea fácil. Pero incluso en la cárcel, «el Señor estaba con José» (Génesis 39:21). Y más tarde, Dios levantó a José hasta convertirlo en el segundo hombre más poderoso de todo Egipto.
Piénsalo: ¿Por qué crees que José salió corriendo en vez de quedarse a discutir? ¿Cuándo es huir la mejor opción?
Inténtalo: Piensa en una situación en la que podrías necesitar «huir» de la tentación. Decide ahora qué harás si pasa.
Querido Dios, gracias por el ejemplo de José. Cuando tenga una tentación, ayúdame a recordar que el pecado es contra ti, que me amas tanto. Dame sabiduría y valentía para huir de la tentación en vez de quedarme cerca de ella. En el nombre de Jesús, amén.
Capítulo 15 completado
Día 14 — José huye