Enraizados – 30 días con Dios para jóvenes – Libro 1
Día 16 — Totalmente nuevo

Capítulo 17 · 2 min de lectura · 3 min de escucha

Día 16 — Totalmente nuevo

«De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas».

— 2 Corintios 5:17

Una oruga se pasa los días arrastrándose de aquí para allá, comiendo hojas. Es lenta y peludita, y no puede ir muy lejos. Pero un día se envuelve en una crisálida. Allí dentro pasa algo increíble. Cuando por fin sale, ya no es una oruga. ¡Tiene alas! ¡Puede volar! Se ha convertido por completo en algo nuevo.

La Biblia dice que algo parecido le pasa a todo el que confía en Jesús: «si alguno está en Cristo, nueva criatura es». No solo una versión un poquito mejorada del tú de antes. Nueva.

¿Qué cambia? Cuando confías en Jesús, Dios perdona tus pecados y pone su Espíritu Santo dentro de ti (aprenderemos más sobre eso en el Día 18). Te da un corazón nuevo que quiere amarlo y agradarle. Cosas que antes no te importaban, como orar o leer la Biblia, empiezan a importarte. Cosas que antes parecían divertidas, como ser malo con otros o decir mentiras, empiezan a parecerte mal.

Pero espera. Si eres totalmente nuevo, ¿por qué a veces todavía pierdes la paciencia, o sientes celos, o dices cosas que no deberías? ¡Qué buena pregunta! Ser una nueva criatura no significa que ya seas perfecto. Significa que Dios ha empezado algo nuevo dentro de ti, y va a seguir trabajando en ello. Una mariposa todavía tiene que aprender a volar. Una semilla todavía tiene que crecer hasta ser un árbol.

Míralo de esta manera: antes eras alguien que pertenecía al pecado. Ahora perteneces a Jesús. El pecado ya no es tu jefe. Cuando te equivocas, no tienes que quedarte atascado. Puedes pedir perdón, levantarte y seguir creciendo, porque eso es lo que de verdad eres ahora.

«Las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas».

Piénsalo: ¿De qué manera has visto a Dios cambiarte a ti, o a alguien que conoces, desde que empezó a seguir a Jesús?

Inténtalo: Pregúntale a tu papá o a tu mamá, o a un cristiano mayor, cómo Dios lo ha cambiado. Escucha su historia.

Querido Dios, gracias porque cuando confío en Jesús, tú me haces nuevo. Gracias porque el pecado ya no es mi jefe. Cuando me equivoque, ayúdame a recordar quién soy de verdad en Cristo. Sigue cambiándome cada día para ser más como Jesús. En el nombre de Jesús, amén.

Página 1 / 1 · 2 min restantes en el capítulo
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