Capítulo 14 · 2 min de lectura · 3 min de escucha
Día 13 — Adonde tú vayas, iré yo
«Respondió Rut: “No me ruegues que te deje, y me aparte de ti; porque a dondequiera que tú fueres, iré yo, y dondequiera que vivieres, viviré. Tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios mi Dios.”»
— Rut 1:16
Noemí lo había perdido todo. Durante un tiempo de hambre se había ido muy lejos de su casa con su marido y sus dos hijos. Después, en aquella tierra lejana, murió su marido. Y más tarde murieron también sus dos hijos.
Noemí se quedó con sus dos nueras, Rut y Orfa. No eran israelitas. Venían del país de Moab. Noemí decidió volver sola a su pueblo, Belén. Les dijo a las dos jóvenes que volvieran con sus propias familias y buscaran nuevos maridos. Ya no le quedaba nada que darles.
Orfa lloró, le dio un beso de despedida a Noemí y se volvió a su casa.
Pero Rut no quiso irse. Se quedó abrazada a Noemí y le hizo una de las promesas de amistad más bonitas que se han dicho jamás: «A dondequiera que tú fueres, iré yo, y dondequiera que vivieres, viviré. Tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios mi Dios».
Rut podría haber vuelto a su vida cómoda. En cambio, eligió ir a un país desconocido, como extranjera, con una mujer mayor y triste que no tenía nada, porque la quería. Y eligió al Dios de Noemí como su propio Dios.
Eso es lealtad. Es quedarte al lado de alguien cuando es difícil, cuando te cuesta algo y cuando tú no sacas nada a cambio.
Y Dios bendijo la lealtad de Rut. En Belén conoció a un hombre bueno llamado Booz, y se casaron. Tuvieron un hijo llamado Obed, que fue el abuelo del rey David. ¡Así que Rut, una joven de otro país, llegó a formar parte de la familia de la que nacería Jesús!
Algunas amistades solo consisten en divertirse juntas. ¡Eso está genial! Pero las mejores amistades son como la de Rut y Noemí: amigas que no se separan en los momentos difíciles, que no se van cuando las cosas se complican y que se ayudan a seguir a Dios.
¿Qué clase de amiga eres tú? Cuando una amiga está pasando por algo difícil, ¿te quedas cerca o te vas alejando?
Piénsalo: ¿Por qué crees que Rut se quedó con Noemí cuando Orfa se volvió a su casa? ¿Qué clase de amiga quieres ser?
Inténtalo: Piensa en una amiga que esté pasando por algo difícil. Busca una manera de estar cerca de ella esta semana, como sentarte con ella, escribirle una nota u orar por ella.
Querido Dios, gracias por el amor leal de Rut. Ayúdame a ser una amiga que se queda cerca, aunque sea difícil. Ayúdame a ser el tipo de amiga que ayuda a otros a seguirte. Y gracias por ser siempre leal conmigo. En el nombre de Jesús, amén.
Capítulo 14 completado
Día 13 — Adonde tú vayas, iré yo