Capítulo 6 · 2 min de lectura
Amy Carmichael: la madre de los rescatados
Amy Carmichael nació en Irlanda, con unos ojos castaños que no le gustaban. Cuando era pequeña, oró para que Dios se los volviera azules, y por la mañana corrió al espejo — y seguían siendo castaños. Aquella vez se sintió decepcionada. Años más tarde comprendió: Dios tenía una razón para aquellos ojos castaños, y los usaría.
Amy creció y se fue muy lejos, al sur de la India, para hablarle a la gente de Jesús. Allí descubrió un secreto que la llenó de horror. Niños pequeños, algunos apenas bebés, eran arrancados de sus familias y entregados para vivir en los templos, donde les hacían cosas terribles y de donde nunca les permitían salir.
Amy no podía pasar de largo ante aquello. Comenzó, muy en silencio y con mucha valentía, a rescatar a los niños. A veces le traían a escondidas a un niño asustado en plena noche. A veces la misma Amy se metía en lugares donde no debía entrar. Para pasar entre la multitud sin que la descubrieran, se vestía con un sencillo sari indio y se oscurecía la piel clara con café — y entonces sus ojos castaños, los mismos que de niña había querido cambiar, la ayudaban a mezclarse y a pasar inadvertida. Dios lo había sabido.
Uno a uno, y luego de a docenas, los niños rescatados llegaron a vivir con Amy en un lugar llamado Dohnavur. Ella lo convirtió en un verdadero hogar, lleno de jardines, de cantos y de seguridad, donde un niño que solo había conocido el miedo podía aprender a reír. Los niños no la llamaban «señorita» ni «señora». La llamaban Amma, que significa «madre».
Amy nunca se casó ni volvió a su hogar en Irlanda. Entregó toda su vida a los niños rescatados de Dohnavur. Cerca del final, después de una caída, pasó veinte años sin poder salir de su habitación — y aun entonces siguió escribiendo, enviando palabras para consolar y fortalecer a personas de todo el mundo.
Amy Carmichael había querido una vez otros ojos y una vida más fácil. En cambio, se convirtió en madre de niños que nadie más quería salvar — y no los habría cambiado por nada.
Capítulo 6 completado
Amy Carmichael: la madre de los rescatados